lunes, 9 de noviembre de 2020

La Puerta de la Poesía: "Manual de supervivencia para salir del nido", de Rosa Berbel, en Las niñas siempre dicen la verdad.

 MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA SALIR DEL NIDO

 

1. Hablar más de la cuenta. La calidad
sucede en la abundancia.
Cuídate del silencio de los otros.
2. Acumular tarjetas de visita
como valiosos restos arqueológicos.
Nunca sabes qué pueden revelarte.
3. No perdonar jamás a quien olvida
tus fechas importantes.
No acumules amores sin memoria.
(No olvidar este punto).
4. No simular congoja ni tristeza
cuando olvides las fechas importantes.
No acumules amores rencorosos.
5. Al menos una vez cada dos meses,
redescubrir objetos olvidados.
¿Sigue siendo posible, todavía,
la ilusión fantasmal de los descubrimientos?
6. No olvidar tus orígenes.
Escarba, si es preciso, la tierra de los parques
con manos de urbanita.
7. Mantener intachables los prejuicios.
Las cosas suelen ser, salvo excepciones,
igual que parecían.
8. Cuidar la superficie.
Líbrate de quien teme las fachadas.
El interior real de las cosas reales
provoca claustrofobia.
9. No tener nunca ganas de marcharse.
Decir adiós es triste y es mentira.
10. Dejar que entre la luz.
Deja que entre la luz
y te despierte.

Las niñas siempre dicen la verdad, Hiperión, 2018.



Rosa Berbel


miércoles, 4 de noviembre de 2020

La Puerta de la Poesía: un poema de Audre Lorde, de su libro "El unicornio negro".

 SALIR ADELANTE


Llueve desde hace cinco días

al correr

el mundo es

un charco redondo

de agua sin sol

donde las islas pequeñas

apenas comienzan

a salir adelante

un muchacho

en mi jardín

achica agua

de su parterre

al preguntarle por qué

dice

que las semillas jóvenes que no han visto el sol

olvidan

y se ahogan fácilmente.

Audre Lorde, 

El unicornio negro (traducción: Jimena Jiménez Real),

 Colección Torremozas, 2019.





lunes, 26 de octubre de 2020

La Puerta de la Poesía: "La mujer de Lot", de Wislawa Szymborska.

 La mujer de Lot

Tal vez miré hacia atrás por curiosidad.
Pero además de curiosidad pude tener otras razones.
Miré hacia atrás porque me dio tristeza la escudilla de plata.
Por distracción: amarrándome el cordón de la sandalia.
Para no mirar más la nuca justa
de mi marido, Lot.
Por la seguridad repentina de que si yo muriera,
él no se detendría
Por la desobediencia natural de los humildes.
Escuchando cómo nos perseguían.
Conmovida por el silencio, pensando que Dios cambiaría de idea.
Nuestras dos hijas se perdían ya tras la colina.
Sentí la vejez en mí. El alejamiento.
Lo inútil de viajar. Sueño.
Miré hacia atrás mientras ponía mi hatillo en el suelo.
Miré hacia atrás preocupada por el siguiente paso.
En mi camino aparecieron serpientes,
arañas, ratones de campo y polluelos de buitre.
Ni buenos, ni malos; simplemente lo vivo, todo,
brincaba y se arrastraba por un temor colectivo.
Miré hacia atrás por soledad.
Por la vergüenza de huir a escondidas.
Por las ganas de gritar, de regresar.
O porque justo entonces se soltó el viento,
desató mi pelo y me levantó el vestido.
Sentí que me veían desde los muros de Sodoma
y se morían de risa, una y otra vez.
Miré hacia atrás llena de rabia.
Para gozar plenamente su ruina.
Miré hacia atrás por todas las razones mencionadas.
Miré hacia atrás sin querer.
Fue sólo que una roca giró gruñendo bajo mis pies.
Que una grieta de pronto me cortó el paso.
En la orilla un hámster agitaba las patas delanteras.
Y entonces ambos miramos hacia atrás.
No, no. Yo seguí corriendo, arrastrándome y trepando
hasta que la oscuridad cayó del cielo,
y con ella grava ardiendo y aves muertas.
Por falta de aliento varias veces perdí el equilibrio.
Si alguien me hubiera visto, pensaría que bailaba.
Es posible que haya tenido los ojos abiertos.
Que haya caído mirando hacia la ciudad.


Wislawa Szymborska. (1997) El gran número, Fin y principio y otros poemas.




lunes, 19 de octubre de 2020

La Puerta de la Poesía: "Noche y día", de Ángeles Mora

Celebramos el Día de las Escritoras propuesto por la BNE con un poema de Ángeles Mora, "Noche y día". Este año, la celebración cuenta con el comisariado de Elvira Lindo que ha elegido el tema "El esfuerzo cotidiano de las mujeres".

NOCHE Y DÍA


Se apaga el día mientras llega

la noche lenta

de la que no quiero salir...

Prolongarla

hasta que me cierre los ojos

es un encargo irresistible

de mi temperamento sosegado.

Quizá me niego a que la vida pase

o llegue la mañana y sus mandatos.


La casa es un desorden rendido,

en la cocina duermen

los platos, cacerolas desmadejadas.

En cambio libros por leer me llaman,

vivos, desde la mesa,

folios en blanco.

Quiero tan sólo que el reloj se olvide.

Recuerdo las cuartillas

donde mi padre escribía cartas

por las noches, mi madre

las firmaba también, dejando

un instante botones y zurcidos

o el ganchillo de las veladas mustias.


Nunca quise hacer ganchillo,

prefería leer el periódico

o escribir garabatos a la luz de la lámpara.

Aprendí a amar lo quieto, ser dueña de mis noches.


Los hombres no barrían la casa,

mi hermano entraba poco en la cocina,

yo hacía la mayonesa

o limpiaba el polvo para ayudar:

de día.


Ángeles Mora, Ficciones para una autobiografía, Bartleby Editores, 2015

martes, 13 de octubre de 2020

La Puerta de la Poesía: "La decisión de Odiseo", un poema de Louise Glück.

 

La decisión de Odiseo

El gran hombre le da la espalda a la isla.
Su muerte no sucederá ya en el paraíso
ni volverá a oír
los laudes del paraíso entre los olivos,
junto a las charcas cristalinas bajo los cipreses.

Da comienzo ahora el tiempo en el que oye otra vez
ese latido que es la narración
del mar, al alba cuando su atracción es más fuerte.
Lo que nos trajo hasta aquí
nos sacará de aquí; nuestra nave
se mece en el agua teñida del puerto.

Ahora el hechizo ha concluido.
Devuélvele su vida,
mar que sólo sabes avanzar.

(Del libro ‘Praderas’)




miércoles, 7 de octubre de 2020

Donación de la Fundación Sierra Elvira a la biblioteca

 

La Fundación Sierra Elvira ha hecho una generosa donación de libros para nuestra biblioteca. Estamos preparándolos para que pronto, con todas las precauciones, podáis utilizarlos. Entre ellos, tenemos también un lote de una edición de relatos de ciencia ficción escritos por alumnos/as de Atarfe que hizo la propia Fundación. Queremos desde aquí dar las gracias a Marcos Lamolda y a todos los socios/as por su generosidad y deseamos poder invitar pronto a toda la comunidad educativa a disfrutar de estas lecturas. 






lunes, 5 de octubre de 2020

La Puerta de la Poesía: "A una mesa", de Ana Ilce Gómez

 


A UNA MESA


Esta mesa fue de mi abuelo.
Sobre ella más de una vez reclinó su cabeza
y durmió largas siestas
donde se mezclaban viacrucis tormentas
toques de queda
y mujeres furtivas que se marchaban a la nada.

Esta mesa fue de mi padre.
Sobre ella pintaba pájaros y vírgenes
y naturalezas vivas
y mi madre aplanchaba sobre ella
con la plancha de carbón.

¿Quién era más triste
la plancha, el carbón o mi madre?

Mía fue también esta mesa
y sobre ella escribí un día estos versos
que nadie se atrevería a publicar.

Cada generación tiene su historia.
Cada sueño su raíz. Cada mesa es como
la palma de una mano. Sus líneas
nos pueden revelar en el momento preciso
de dónde proviene
la madera de los sueños
la nostalgia de las manos
o el lenguaje cifrado
del corazón.

ANA ILCE GÓMEZ, poema de No moriré al morirme, incluido en Poesía reunida, Editorial Pre-Textos, 2018.