lunes, 1 de febrero de 2021

La Puerta de la Poesía: "Nacer", un poema de Angelina Gatell.

 

«Nacer»

A Félix Maraña



Verdad es que yo no pedí nunca
nacer.
¿En virtud de qué idioma,
desde qué singular manera,
sostenida por qué razonamiento
hubiera conseguido formular
mi petición,
expresar mi deseo?

Pero es muy raro el día
que olvide dar las gracias por la estrella,
el goce, la sorprendente circunstancia
de estar aquí y sentirme
un mínimo latido
en el dolor universal del Hombre.


Angelina Gatell, Poemas últimos, 
recogido en En soledad con ella» 
(Antología 1948-2015), Bartleby Editores, 2015.




lunes, 25 de enero de 2021

La Puerta de la Poesía: "Biografía sin autor", un poema de Juan José Castro.

 Biografía sin autor

Aun con la ilusión de los caminos
abiertos a lo incierto,
lo que sucede tiene en ocasiones
el impulso, el destello,
u ofende en la distancia de aquello que se pierde.
Mas necesita un gran lugar la ausencia.
Quizá estuvo en oscuros bosques
tu voz que viene de muy lejos
repitiendo el sonido de los ríos
cuyos nombres resuenan en los pozos,
recomenzados como mar y vuelven
alzándose en su sueño. 
Pero ahora la confusión te alcanza,
crece como un silencio tras las cosas;
sobrepasas los días emboscado
sobre ti mismo, sobre un libro o músicas.
La ciudad que retiene como un rehén  tus horas
consigo arrastra y siempre con desgana,
discípulo del mar por un instante,
otras guardián de un esplendor fingido.
Hallaste al extinguirse el eco
del mundo su canción errante, ungido
para luchar contra la alondra pero
forastero en tu piel a veces. 

Todo será en  la muerte ausencia mientras
la noche que me copia me borra en los espejos.

Déjame que te hable
con un temblor pequeño
porque en lo diminuto el alba cruza.
A pesar de su impacto, de su fuerza,
¿qué queda de la luz si no su nombre?
También tiene perfiles el olvido;
la noche adversa se levanta
de sí y vuela voraz hacia sí misma
se abate frágil en tu cuerpo y deja
un rastro de humo consumado.
Déjame que pronuncie aquí los nombres
que la sombra vulneran y que salven 
mínimamente lo que fuimos.
Déjame que lo diga con lo inerme.

Juan José Castro. 








domingo, 17 de enero de 2021

La Puerta de la Poesía: "Ítaca", un poema de Francisca Aguirre.

 

Ítaca

¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca?
¿Quién no conoce su áspero panorama,
el anillo de mar que la comprime,
la austera intimidad que nos impone,
el silencio de suma que nos traza?
Ítaca nos resume como un libro,
nos acompaña hacia nosotros mismos,
nos descubre el sonido de la espera.
Porque la espera suena:
mantiene el eco de voces que se han ido.
Ítaca nos denuncia el latido de la vida,
nos hace cómplices de la distancia,
ciegos vigías de una senda
que se va haciendo sin nosotros,
que no podremos olvidar porque
no existe olvido para la ignorancia.
Es doloroso despertar un día
y contemplar el mar que nos abraza,
que nos unge de sal y nos bautiza como nuevos hijos.
Recordamos los días del vino compartido,
las palabras, no el eco;
las manos, no el diluido gesto.
Veo el mar que me cerca,
el vago azul por el que te has perdido,
compruebo el horizonte con avidez extenuada,
dejo a los ojos un momento
cumplir su hermoso oficio;
luego, vuelvo la espalda
y encamino mis pasos hacia Ítaca.



Francisca Aguirre.  

 En Ensayo general (Poesía completa, 1966-2000) Madrid. Editorial Calambur, 2000.




domingo, 10 de enero de 2021

La Puerta de la Poesía: "Los justos", un poema de Jorge Luis Borges.

 

"Los justos"


Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.

El que agradece que en la tierra haya música.

El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Jorge Luis Borges, 
La cifra, 1981.




lunes, 21 de diciembre de 2020

Número 10 de la revista "Ilíberis Letra a letra"

 Ya podéis disfrutar del número 10 de la revista de nuestro centro "Ilíberis Letra a letra" pinchando en la imagen.

Enhorabuena, de nuevo, a su director y editor José María Tintoré y a todos/as los colaboradores.

Feliz descanso a todos/as y, cómo no,
 ¡felices lecturas!


La Puerta de la Poesía: "Balada triste", de Federico García Lorca (en Libro de poemas, 1921)

 

Balada triste




¡Mi corazón es una mariposa,
niños buenos del prado!,
que presa por la araña gris del tiempo
tiene el polen fatal del desengaño.

De niño yo canté como vosotros,
niños buenos del prado,
solté mi gavilán con las temibles
cuatro uñas de gato.

Pasé por el jardín de Cartagena
la verbena invocando
y perdí la sortija de mi dicha
al pasar el arroyo imaginario.

Fui también caballero
una tarde fresquita de mayo.
Ella era entonces para mí el enigma,
estrella azul sobre mi pecho intacto.
Cabalgué lentamente hacia los cielos.
Era un domingo de pipirigallo.
Y vi que en vez de rosas y claveles
ella tronchaba lirios con sus manos.

Yo siempre fui intranquilo,
niños buenos del prado.
el ella del romance me sumía
en ensoñares claros:
¿quién será la que coge los claveles
y las rosas de mayo?
¿Y por qué la verán sólo los niños
a lomos de Pegaso?
¿Será esa misma la que en los rondones
con tristeza llamamos
estrella, suplicándole que salga
a danzar por el campo…?

En abril de mi infancia yo cantaba,
niños buenos del prado,
la ella impenetrable del romance
donde sale Pegaso.
Yo decía en las noches la tristeza
de mi amor ignorado,
y la luna lunera, ¡qué sonrisa
ponía entre sus labios!
¿Quién será la que corta los claveles
y las rosas de mayo?

Y de aquella chiquilla, tan bonita,
que su madre ha casado,
¿en qué oculto rincón de cementerio
dormirá su fracaso?

Yo solo con mi amor desconocido,
sin corazón, sin llantos,
hacia el techo imposible de los cielos
con un gran sol por báculo.

¡Qué tristeza tan seria me da sombra!
Niños buenos del prado,
cómo recuerda dulce el corazón
los días ya lejanos…
¿Quién será la que corta los claveles
y las rosas de mayo?

 

Federico García Lorca

Libro de Poemas, 1921





lunes, 14 de diciembre de 2020

La Puerta de la Poesía: "Retornos del amor recién aparecido", de Rafael Alberti.

 Retornos del amor recién aparecido


Cuando tú apareciste,
penaba yo en la entraña más profunda
de una cueva sin aire y sin salida.
Braceaba en lo oscuro, agonizando,
oyendo un estertor que aleteaba
como el latir de un ave imperceptible.
Sobre mí derramaste tus cabellos
y ascendí al sol y vi que eran la aurora
cubriendo un alto mar en primavera.
Fue como si llegara al más hermoso
puerto del mediodía. Se anegaban
en ti los más lucidos paisajes:
claros, agudos montes coronados
de nieve rosa, fuentes escondidas
en el rizado umbroso de los bosques.

Yo aprendí a descansar sobre tus hombros
y a descender por ríos y laderas,
a entrelazarme en las tendidas ramas
y a hacer del sueño mi más dulce muerte.
Arcos me abriste y mis floridos años
recién subidos a la luz, yacieron
bajo el amor de tu apretada sombra,
sacando el corazón al viento libre
y ajustándolo al verde son del tuyo.
Ya iba a dormir, ya a despertar sabiendo
que no penaba en una cueva oscura,
braceando sin aire y sin salida.

Porque habías al fin aparecido.

Rafael Alberti, Retornos de lo vivo lejano, 1952.